Ganadería

Si tu predio presenta compactación, zonas desnudas o problemas de escorrentía, es posible rediseñar el sistema para mejorar infiltración y estabilidad del suelo.

Podemos evaluar tu terreno y proponer un diseño adaptado a tus condiciones específicas.

Una ganadería mal planificada, especialmente bajo esquemas convencionales de uso continuo del potrero, puede generar efectos acumulativos sobre el suelo:

  • Compactación superficial

  • Reducción de infiltración

  • Aumento de escorrentía

  • Pérdida de cobertura vegetal

  • Formación de cárcavas y erosión laminar

El impacto no siempre es inmediato.
Pero año tras año, el suelo pierde estructura, porosidad y capacidad de retener agua.

El resultado es menos productividad y mayor vulnerabilidad climática.

¿Qué lo causa?

En sistemas convencionales, los principales factores son:

  • Pastoreo continuo sin periodos adecuados de recuperación
    Las plantas no desarrollan raíces profundas ni suficiente cobertura.

  • Alta carga animal sin distribución estratégica
    Se concentran zonas de compactación.

  • Ausencia de diseño hidrológico del terreno
    El agua escurre sin control en lugar de infiltrarse.

  • Eliminación de cobertura vegetal diversa
    Menos raíces, menos estructura, menos estabilidad.

  • Falta de manejo en pendientes y escurrimientos naturales
    El agua comienza a formar surcos que evolucionan en erosión.

No es el ganado el problema en sí. Es el sistema sin planificación.

Ganadería con enfoque hidrológico

La ganadería puede convertirse en herramienta de regeneración si se integra al diseño del territorio.

Ofrecemos:

  • Diagnóstico hidrológico del predio

  • Identificación de zonas críticas de compactación y escorrentía

  • Diseño de trazos estratégicos para mejorar infiltración

  • Integración de barreras vegetativas como vetiver en puntos clave

  • Ajuste de manejo de carga y tiempos de recuperación

  • Distribución funcional de potreros según topografía

  • Implementación de plantas complementarias de acompañamiento.

El objetivo es simple:
Que el agua infiltre, que el suelo respire y que el sistema produzca.

Cuando el manejo mejora, el suelo responde:

  • Mayor retención de humedad

  • Pastos más vigorosos

  • Reducción de erosión superficial

  • Disminución de escurrimientos concentrados

  • Incremento gradual de materia orgánica

  • Mayor resiliencia en periodos secos

Un sistema más estable es también un sistema más productivo.